Entrenamiento de primavera

El pasado domingo 10 de abril de 2016, en las instalaciones del DOJO JUKU SEIPAI, de la mano de nuestro sensei, Francisco José Delgado, se celebró un entrenamiento complementario a las clases semanales, con objeto de afianzar e interiorizar conceptos técnicos propios de nuestro estilo, DENTO SHITO RYU.

A las 11’00 horas comenzó la ceremonia del Rei-Shiki. Tras expresar nuestra cortesía e intentar adoptar la actitud mental justa , seguimos con la práctica del Hojo Undo, destinado a preparar bien el cuerpo para el esfuerzo a realizar. Una vez finalizado el mismo, se realizaron ejercicios propios del Método Mabuni, tales como Tenshi Happo, Hiji Ate Goho, Geri Happo y Tempo Goho. Todos ellos fueron muy apropiados, como después comprobamos, para el trabajo que nuestro Sensei quería realizar.

Después de lo expresado comenzó el bloque principal del entrenamiento, dedicado en exclusiva a trabajar el kata Seisan.

Este kata procedente de la línea Naha Te, debe su nombre al sistema de numeración chino y su significado es “13”. Existe la teoría de que el nombre lo puso un antiguo maestro chino afincado en Okinawa sobre el año 1.700. El maestro Mabuni Kenwa debió aprenderlo del maestro Higaonna, pues era una de las dos personas que enseñaban el kata en Okinawa.

Tras realizar durante un rato el kata, nos dividimos por parejas para profundizar en el bunkai, haciendo especial énfasis en el trabajo defensivo con ambos brazos al unísono, junto con los desplazamientos de Tenshi Happo y Tempo Goho, respondiendo ante ataques directos, así como ante agarres, realizando sueltas y luxaciones, desequilibrios y control del adversario. En un principio el trabajo fue algo más estático pasando después a la búsqueda de la fluidez y de la reacción directa, buscando no frenar nuestro impulso al acudir al pensamiento como falso aliado y recibiendo al compañero ya en movimiento, resultando este trabajo tremendamente dinámico y enriquecedor.

Finalizado el entrenamiento, nos dimos cita en casa de nuestro compañero Antonio Imperato. Su familia nos recibió de manera entrañable, con gran hospitalidad y esfuerzo desinteresado. No hay palabras justas para agradecerles su dedicación.

Hubo tiempo para beber con alegría y degustar buena comida en un ambiente de primera, donde todos pudimos disfrutar con nuestros familiares de un día que ya queda escrito en nuestro libro del recuerdo.

A los integrantes del dojo: domo arigatou gozaimashita!

A los familiares: muchísimas gracias!

Francisco Javier Gutiérrez Paniagua.

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