Dojo

No fue hasta bien entrado el siglo XX cuando la práctica de Karate se fue trasladando paulatinamente al interior de habitáculos.

Anteriormente, era habitual que los karatekas desarrollasen su práctica en patios, cementerios, y parajes naturales tranquilos.

El dojo, donde se lleva a cabo la práctica, no es un «gimnasio», sino un lugar donde los karatekas entrenan tanto sus cuerpos como sus mentes.

Los estudiantes de Karate do, no se apuntan a un gimnasio, por el que pagan una cuota. Van a un lugar del que forman parte y cuya responsabilidad es cuidar y mantener, no hacerlo es faltar al respeto a los maestros que se entregaron a su enseñanza. El dojo es un lugar austero y cuidado, donde prima el respeto y donde todos somos iguales, asumiendo en el lugar que debemos de estar.

El dojo es un lugar donde se fomenta el valor y se engendra una naturaleza humana superior a través del éxtasis del sudor por el trabajo duro. El dojo es un lugar sagrado, donde se pule el espírituhumano.

( Nagamine Shoshin 10º Dan de Karate do)